ME ESTOY HACIENDO VIEJA
El sábado por la tarde me enfrentaba a la difícil tarea de comprarme unos pantalones. Aparte de que en invierno me da mucha pereza probarme ropa, yo para los pantalones soy muy rara, y hasta que encuentro uno que me va... Después de 500 (igual no fueron tantos, pero vamos, a mí me lo parecieron) decidimos volver (nótese que digo volver, o sea, que ya habíamos estado allí hacía un rato) a la planta joven de El Corte Inglés.
Mi madre vio unos más o menos decentes y me los enseñó, busqué las dos tallas que podían irme y decidí probármelos, afortunadamente uno de ellos me quedaba bien, peeeeeeero había un problema, venían con unas arrugas en las perneras como si hubiera estado 5 horas sentada sin moverme.
Yo, ingenua, le pregunté a mi madre si creía que eso planchándolo se marcharía y me contestó lo que yo temía "pues no sé, igual no, porque si lo han hecho a propósito..., pero si además eso se lleva así", total que andaba por allí un dependiente y mi madre le preguntó, el señor me miró extrañado y me dice "¡pero es que eso es lo moderno! además, generalmente es a las madres a las que no les gusta"... El señor no se cortó un pelo.
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