Si todo va bien, el 29 de enero, que es fiesta en Zaragoza, aprovecharemos para pasar el día en Madrid, y de momento, la única visita segura es
Starbucks, así que tenemos que decidir que vamos a hacer. De momento tenemos alguna idea pero nada fijo.
Hoy hemos comprado los billetes de AVE por Internet, y… ¡lo que nos ha costado!
En principio la idea era comprarlos ya para beneficiarnos de las pocas plazas que hay de tarifa web y tarifa estrella, y además adquirirlos a la vez, pero cada una los suyos por aquello de no tener que andar luego haciendo reintegros (palabra muy empleada por una Profesora que tuvimos en 4º de Carrera).
Los íbamos a comprar ayer pero una de nosotras tenía que recargar la tarjeta que usa para compras online, así que lo dejamos para hacerlo hoy. Por eso, antes de comer, y mientras hablábamos por teléfono nos hemos conectado a
renfe.es.
Pensábamos que iba a ser fácil. JA JA JA
Vamos seleccionando las estaciones de origen y destino, el día, la hora, la tarifa, ponemos nuestros datos, seleccionamos los asientos (teniendo en cuenta los poquísimos que quedaban con los precios “baratos” y, por supuesto, que fueran contiguos), y ahí ha empezado el problema.
A una le daba error y a la otra le salía un mensaje de VISA pidiendo un Código de Identificación Personal (WTF!) pero si ya habíamos puesto el CCV de la tarjeta y todo…
Bueno, pues hemos cortado la conversación y hemos decidido volver a intentarlo en una hora.
El tema del CIP ese famoso se ha podido solucionar tras:
- Llamar al servicio de atención al cliente del Banco,
- decir la persona que me ha atendido que para eso se requiere una clave de operaciones y registrar un número de móvil para comunicaciones
- y que dicha clave de operaciones sólo se puede conseguir acudiendo a una oficina de la Entidad Bancaria en cuestión
- finalmente se ha podido (no sé cómo) registrar el móvil y conseguir la clave por Internet, esa clave la envían al móvil, tienes que cambiarla en el plazo de 30 días para poder operar, una vez cambiada se ha conseguido el CIP, que te tienes que inventar claro
- pero el CIP requiere además que establezcas una “frase de control” que te la dice el sistema cuando vas a comprar por Internet para que compruebes que es el Banco el que te pide el CIP y que no te están timando
Así que después de inventar 565.232 códigos y frases, por fin hemos podido comprar los billetes.
Menos mal que a pesar de tener la sensación de que cada dos minutos alguien reservaba uno, estaban los mismos que cuando lo hemos intentado por primera vez. Así que los hemos cogido rápidamente.
Y en estos momentos están impresos al lado del portátil de quien esto escribe. ;-)