martes, 26 de enero de 2010

NO HAY QUIEN ME SOPORTE

Lo reconozco: a veces puedo ser muy tocapelotas. Y hoy me he dado cuenta.

A veces me pasa que me apetece comprarme "necesito" algo y doy la brasa durante unos días, diciendo las cosas buenas que tiene lo que me quiero comprar, la diferencia con aquello que ya tengo, comparando por Internet para buscar la mejor relación calidad-precio... vamos, que podría decirse que harto a los demás, es decir, a mis padres. Nevertheless tengo que decir que tampoco son muchos, eso de ser hija única no me ha convertido en una caprichosa insoportable.

Hasta aquí todo más o menos normal, el problema viene cuando ya se han cansado de indirectas y les he saturado tanto que acceden a comprarme lo que he pedido. Entonces yo me hago la digna y digo que no. Sí sí, increible pero cierto. En el fondo quiero comprarme aquello que he pedido pero por otro lado mi conciencia me lo impide. Es esa sensación que se tiene cuando quieres algo pero dices que no, que luego piensas "que me lo diga una vez más, que me lo diga una vez más, que le digo que sí". Jajajaja

Hoy lo que ha pasado es que mi lado bueno ha podido más y me he mantenido firme en la negativa. Pero ha habido veces en que he no tenido esa fuerza de voluntad. Y el ordenador que ahora mismo estoy usando para escribir esto es una muestra. ;-)

5 comentarios:

Ve dijo...

supongo q tus padres no leerán esto, sino ya sabrían q es lo q deseas tan fervientemente y has sido capaz de negarlo...de todas maneras, yo creo q a estas alturas te conocen y aunq hayas dixo q no, saben q es q sí.

cuando era pequeña sí q solía ir con indirectas y con más milongas, ahora ya no suelo hacerlo, aunq tb es verdad q mis vicios se reducen a pelis y a libros sobre ellas y ultimamente ando muy bien servida (habré estado muy pesada como tú? je)

HELENA dijo...

Sí, saberlo lo saben, porque además a nadie le amarga un dulce. Pero agradezco que me pongan límites que si no... jeje.

AC dijo...

Yo también he sido así de pesada, jeje. Cuando me gustaba algo sacaba todas las ventajas, hacía las comparativas correspondientes con lo que tenía y con otros productos..., vamos lo que técnicamente se denomina "estudio de mercado". También he de decir que siempre han sido pocas cosas las que he pedido y no todas se me concedieron, ya que el hecho de ser hija única no quiere decir que seas una "niña mimada" como mucha gente cree. Todo depende de la educación que te den.

Lo curioso es que ahora que no le tengo que pedir las cosas a mis padres, sigo haciendo ese dichoso "estudio de mercado" durante un tiempo hasta que me convenzo a mí misma de que tengo que darme el capricho. Será la costumbre...

Ana Flor dijo...

Está bien eso de "me hago la digna y digo que no".
Yo la dejo aparcada un rato y digo que si =) aunque no soy de pedir mucho, todo hay que decirlo.

HELENA dijo...

@AC - Cuando leí tu comentario me encantó lo de "estudio de mercado". Y es que es completamente cierto.

A mí también me pasa lo de tener que autoconvencerme cuando no necesito una subvención paterna. ;-)

@Ana Flor - Lo de "me hago la digna" suena a algo así como poner el anverso de la mano en la frente y decir en tono dramático "no, ahora ya no". Jajaja

 

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